Fallo de medro

A tiene fallo de medro, que básicamente es que tiene problemas con el peso, nació con casi 3’300 kilos, que está muy bien y hasta los cinco meses engordaba a buen ritmo, pero a partir de ahí se estancó, y engordaba a un ritmo más lento, incluso perdía peso algunos meses, ¿qué pudo pasar? yo puedo imaginar que fue por mi incorporación de nuevo al trabajo, inicio de la guardería y empezar la alimentación complementaria, hasta entonces la lactancia materna exclusiva funcionaba estupendamente.

A día de hoy, A sigue teniendo problemas para engordar, para crecer, va a un ritmo muy lento, y eso es algo que me preocupa muchísimo, está por debajo de los percentiles y después de varias pruebas le sacaron una intolerancia a la lactosa, que tras unos meses sin ella le estamos de nuevo reintroduciendo poco a poco. Tiene 27 meses y pesa diez kilos justitos, y como tenemos el problema del lenguaje, cuando rechaza la comida no sabemos si es porque no tiene hambre o porque no le gustado ese alimento, no sé cuándo tiene hambre, en casa solemos tener agua y algo de comida a su acceso para que coma, pero supongo que tampoco es bueno que siempre esté picando entre horas y que luego no coma la cena.

Seguimos con lactancia materna, pero cada vez menos, de hecho también toma en biberón leche comercial envasada. A come de todo (lo que le gusta) le encantan las cortezas, el chorizo, los cereales, la carne, el plátano, vamos, tiene una alimentación bastante variada, pero rechaza verduras y muchas frutas, así que de vez en cuando le pongo un puré con un montón de verduras y pollo, además cada vez es más autónomo comiendo, el tenedor y la cuchara lo maneja bastante bien, aunque muchas veces siga prefiriendo coger los trocitos de carne con la mano. Supongo que llegará el día en que será al revés, que tengamos que esconderle la comida para que no se pase de peso, justo lo que nos pasó con el hermano mayor.

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